La mayoría de los bebés tienen un fuerte reflejo de succión. Algunos bebés incluso se chupan el pulgar o los dedos antes de nacer. Más allá de ayudar con la nutrición, la succión suele tener un efecto calmante. Sin embargo, ¿está bien darles chupón a los bebés?
Veamos los beneficios y los riesgos del uso del chupón:

Beneficios:
• Ayudan a nuestros bebés a calmarse a sí mismos. Algunos bebés se calman y relajan cuando chupan algo.
• Satisfacen el reflejo de succión que puede persistir incluso después de la alimentación.
• Pueden ayudar a los bebés a dormirse más fácilmente.
• Pueden ayudar a reducir el riesgo de Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) en los recién nacidos.
• Son desechables. Cuando sea el momento de dejar de usar chupones, puede botarlos. Si tu pequeño/a prefiere chuparse el pulgar o los dedos, podría ser más difícil dejar el hábito.
• Ofrece una distracción temporal. Por ejemplo, puede resultar útil durante y después de una visita al doctor para las vacunas u otros procedimientos.
Riesgos:
• Los bebés pueden volverse muy dependientes de los chupones. A menudo lo hemos visto cuando el bebé de repente se despierta en medio de la noche y llora porque se le cayó el chupón de la boca.
• Pueden aumentar el riesgo de infecciones de oído medio (aunque las tasas de infección suelen ser más bajas durante los primeros 6 meses).
• El uso normal del chupón durante los primeros años de vida generalmente no causa problemas dentales a largo plazo. Sin embargo, el uso prolongado del chupón puede provocar cambios en la forma en que se desarrollan los dientes, lo que puede generar problemas del habla.
• El uso prolongado y excesivo del chupón (más de 3 años de edad), reduce la práctica de los movimientos bucoarticulatorios necesarios para el desarrollo del habla. También reduce las conductas de comunicación verbal de los niños que lo usan.

¿Qué hacer y qué no hacer con el chupón?
Si decides ofrecerle un chupón a tu bebé, ten en cuenta estos consejos:
• No uses un chupón como primera línea de defensa. A veces, un cambio de posición o una sesión de balanceo pueden calmar a un bebé que llora.
• Deja que tu bebé marque el ritmo. Si a tu bebé no le interesa el chupón, no lo fuerces.
• Elige chupones con tetina ortodóntica y que estén libres de Bisfenol A (o BPA). Así mismo, que cuenten con suficiente ventilación en la base, ya que la acumulación de saliva y la falta de aire alrededor de la boca de tu bebé pueden generarle sarpullidos.
• Manten los chupones limpios. Hasta que tu bebé tenga 6 meses y su sistema inmunológico madure, hierve los chupones con frecuencia. Después de los 6 meses de edad, simplemente lava los chupones con agua y jabón.
• No coloques sustancias dulces en el chupón (manjar, azúcar, etc.).
• Reemplaza los chupones con frecuencia y usa el tamaño apropiado para la edad de tu bebé. Debes estar atenta/o a los signos de deterioro del chupón.
• Ten cuidado con los clips para chupones. Nunca ates un chupón a una cuerda o correa lo suficientemente larga como para engancharse alrededor del cuello de tu bebé.
El resultado final
A medida que los bebés crecen, las desventajas asociadas con el uso del chupón superan los beneficios. Por ello, cuanto antes puedas romper con el hábito del chupón, será mejor. Lo ideal es que dejen de usarlo entre los 2 y 3 años, sin embargo muchos niños necesitan ayuda para dejar el hábito y prolongan su uso hasta los 4 o 5 años.

Algunas ideas de cómo ayudar a tu pequeño/a a dejar el hábito del chupón:
- Prueba un enfoque lento y constante. La dependencia de tu hijo/a hacia el chupón se puede tratar mejor quitándoselo poco a poco. Esto podría hacer que el proceso sea un poco más fácil, tanto para ti como para tu pequeño/a.
- A medida que tu hijo/a crezca y ya no necesite el chupón como un objeto calmante, deja de ofrecérselo. También puedes limitar dónde se puede usar el chupón, por ejemplo solo en la cuna o la cama. Si tienes suerte, es posible que se olvide del chupón durante períodos cada vez más largos.
- Limita la cantidad de chupones en la casa. Muchos padres cometen el error de abastecerse de chupones porque a menudo se pierden. Una vez que tu hijo/a tenga la edad suficiente para prescindir del chupón (a menudo entre los 12 y los 18 meses), explícale que ya no comprarás reemplazos y que cuando se acaben, se acabarán.
Cada niño/a es diferente, y no hay garantía de que estos métodos funcionen para todos. Es posible que debas adoptar un enfoque de prueba y error para descubrir qué método funcionará para tu pequeño/a. Sin embargo, con un poco de paciencia y determinación lo lograrán.
Aclaración: Recuerda que esta información es para fines educativos y de ninguna manera reemplaza la evaluación realizada por un profesional calificado. Si crees que tu hijo/a presenta retrasos en sus habilidades de comunicación, conversa con su pediatra o busca un fonoaudiólogo para una evaluación.
Comments