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¿El título de este artículo que acabo de usar te hizo sentir frustrado/a o curioso?
Yo estoy con el grupo frustrado porque nunca pienso que un niño/a no habla porque es terco o perezoso. Me siento tan frustrada cuando los padres me dicen esto, o peor aún, cuando escucho a otro terapeuta decir esto. Si has pensado esto sobre tu hijo/a, o si un maestro, un médico o un patólogo del habla y el lenguaje te está diciendo esto, reevalúa esta situación.
La verdad es que cuando los niños pueden hablar, hablan. Les hace la vida mucho más fácil a ellos y a ti. Una vez que se dan cuenta de eso y se unen cognitivamente (entienden el lenguaje), neurológicamente (pueden planificar y enviar el mensaje que quieren transmitir) y fisiológicamente (realizan los complejos procesos que se requieren físicamente para producir sonido), aprenden a hablar.
A veces los padres piensan que debido a que un niño/a puede decir algunas palabras, puede decir cualquier palabra. Creen que de alguna manera se está "resistiendo" cuando se "niega" a decir nuevas palabras. Los niños pequeños no son capaces del razonamiento cognitivo avanzado que debe ocurrir para este tipo de manipulación mental. Por favor, no se convenzan de lo contrario.
Los niños pequeños no "planean" no hablar. No se despiertan por la mañana y dicen: "No me importa lo que esa persona tenga para mí hoy, no hablo. No me importa si tiene juguetes. No me importa si tiene burbujas. Ni siquiera me importa si me da dulces ... ¡No digo una palabra!".
Por otro lado, es posible que un niño/a no diga nada temporalmente cuando está en un lugar nuevo, o está molesto o enojado, pero eso es muy diferente de un niño que habla muy poco o nada en absoluto.
Algunos padres parecen querer describir a su pequeño/a como "terco" o "vago" en lugar de darse cuenta de que su hijo/a tiene un retraso en su desarrollo. Este enfoque siempre me confunde porque nunca aborda el problema real. No hablar no es lo mismo que comportarse mal. No se puede "inculcar" a un niño para que hable cuando tiene un retraso en el lenguaje. No hay ningún plan de comportamiento en el mundo que pueda hacer eso.
Cuando los niños pueden hablar pero eligen no hacerlo, se les diagnosticará mutismo selectivo, y este diagnóstico psicológico es muy raro en los niños pequeños. El mutismo selectivo requiere que un niño/a use un lenguaje típico para su edad en al menos un entorno. Esto significa que un niño/a puede hablar tan bien como otros niños de su misma edad cuando está en casa, pero no dirá una palabra en ningún otro lugar. Sabes que puede hablar porque lo has escuchado hablar a menudo.
¿Ves cómo esto es bastante diferente de un niño o niña que solo usa un par de palabras ocasionalmente o que ha logrado sacar una frase de vez en cuando? Ese niño no está "eligiendo" no hablar. No puede hablar de manera constante.
¿Y qué pasa con un niño/a que dice las mismas palabras una y otra vez en lugar de decir palabras nuevas? ¿Está siendo terco o vago? No. Los problemas de planificación motora (apraxia) pueden ser la razón subyacente. El niño está "repitiendo" neurológicamente una palabra que puede decir. No puede pronunciar la nueva palabra. Esto es muy diferente a un niño que no aprende a decir palabras nuevas.
El retraso del lenguaje de un niño podría deberse a diferencias en el aprendizaje o la cognición. El niño no entiende muchas palabras nuevas, por lo que se aferra a la palabra o palabras que puede decir y las usa una y otra vez. Enséñale a entender palabras nuevas y poco a poco empezará a decirlas.
El retraso en el lenguaje podría estar relacionado con problemas que vemos con un niño/a que eventualmente puede ser diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Una palabra en particular puede sentirse bien de decir o sonar atractiva para él o ella, por lo que dice la misma palabra repetidamente, o podría tararear sin parar. En ocasiones, debido a que es algo verbal, el papá o mamá asume que puede hablar. Este es un problema muy específico, generalmente atribuido a la ecolalia.
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He visto otros escenarios, y apuesto a que tú también, pero la conclusión es la siguiente:
- Es muy importante hacer una distinción entre no puedo y no quiero.
- Cuando consideramos que un niño no puede comunicarse o hablar, tratamos de ayudarlo y buscar una solución. Descubrimos las razones por las que todavía no ha hablado y, lo que es más importante, encontramos estrategias que tienen éxito con una intervención oportuna.
- Si consideramos que el retraso en el habla de un niño/a se debe a que “no quiere hacerlo”, es posible que pensemos…"hablará cuando esté listo". O podemos presionar y presionar para conseguir que hable de modo que hablar y comunicarse se convierta en una lucha de poder. Y nadie gana esas batallas.
- A veces, de manera subconsciente, tratamos a los niños de manera diferente cuando vemos sus retrasos en el lenguaje y otros problemas de desarrollo. También tratamos de justificar esas conductas y/o los tratamos como niños más pequeños que su edad.
De eso se trata mi sitio web.
Cambiar esa mirada frente a las razones que pueden estar detrás del habla y comunicación tardía, las estrategias que uso y recomiendo pueden marcar la diferencia con un niño que parece que no habla, pero sobretodo la intervención temprana marca la diferencia en el pronóstico.
Tienes alguna pregunta? Escríbeme :)
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